Agentes de la Policía Nacional han desarticulado una organización criminal presuntamente dedicada a la trata de seres humanos y a la explotación laboral de ciudadanos extranjeros en situación irregular. La investigación ha sido llevada a cabo de forma conjunta por las Brigadas Provinciales de Extranjería y Fronteras de Cádiz y Badajoz.
Las pesquisas permitieron detectar la actividad delictiva en cuatro establecimientos de comida rápida tipo kebab, dos en Cádiz y dos en Badajoz, donde trabajadores extranjeros, en su mayoría procedentes de Pakistán, eran explotados en condiciones extremadamente precarias.
Según la investigación, algunos empleados vivían en los propios locales, durmiendo en sillas y utilizando los baños del establecimiento para su aseo. Otros eran alojados en viviendas en condiciones de hacinamiento e insalubridad. Las jornadas laborales alcanzaban entre doce y catorce horas diarias, en ocasiones sin salario o con retribuciones mínimas que apenas llegaban a los cien euros mensuales.
Los responsables ejercían un férreo control sobre las víctimas mediante cámaras de seguridad instaladas en los locales y amenazas constantes relacionadas con su situación administrativa, advirtiéndoles de que serían denunciados para su expulsión si abandonaban el trabajo o acudían a la policía.
La operación culminó con cuatro registros, dos en Badajoz y dos en Cádiz, que permitieron liberar a once víctimas. Durante las intervenciones se incautaron cerca de 10.000 euros en efectivo y diversa documentación. Además, en uno de los inmuebles inspeccionados en Badajoz se detectaron alimentos almacenados en condiciones insalubres, lo que ha motivado una imputación adicional por un presunto delito contra la salud pública.
Como resultado de la operación fueron detenidas cuatro personas, tres en Cádiz y una en Badajoz, de las cuales dos han ingresado en prisión. Asimismo, se procedió a la clausura de los cuatro establecimientos donde presuntamente se desarrollaba la actividad ilícita.