La suspensión del espectáculo de fuegos artificiales previsto con motivo de la festividad de San Juan en Badajoz ha provocado la reacción de la Asociación Española de la Pirotecnia (Aepiro), que denuncia la cancelación de estos actos en distintos puntos de Extremadura y anuncia reclamaciones por los daños económicos ocasionados a las empresas del sector.
La organización asegura que la decisión de suspender los fuegos en Badajoz y otros municipios extremeños se tomó de manera “arbitraria” y sin una justificación administrativa suficiente. Según Aepiro, las cancelaciones se comunicaron en algunos casos sin resoluciones oficiales por escrito ni informes técnicos que avalaran la prohibición.
La asociación defiende que el espectáculo pirotécnico de Badajoz estaba previsto en una zona urbana y sostiene que las restricciones recogidas en el Plan de Lucha contra Incendios Forestales de Extremadura (Infoex) afectan principalmente a actividades realizadas en terrenos forestales o en áreas próximas al monte cuando el riesgo de incendio es muy alto o extremo.
Desde Aepiro consideran que la aplicación de estas limitaciones a espectáculos celebrados en zonas urbanas supone una interpretación incorrecta de la normativa y aseguran que los ayuntamientos no tendrían competencia para prohibir la pirotecnia en estos espacios basándose en la legislación forestal.
La patronal del sector afirma que la suspensión de los fuegos artificiales genera importantes pérdidas para las empresas contratadas, que ya habían preparado los espectáculos y asumido gastos de organización. Por este motivo, anuncia el inicio de acciones legales para reclamar indemnizaciones por los perjuicios causados.
Además, Aepiro critica que mientras se suspenden espectáculos profesionales de pirotecnia, en algunas localidades se mantienen otras celebraciones con uso de fuego, como las hogueras tradicionales, algo que considera una contradicción en las medidas adoptadas.
La asociación defiende que la pirotecnia profesional es una actividad regulada y con medidas de seguridad, y rechaza que se responsabilice al sector de los incendios forestales cuando, según señala, muchos de los espectáculos cancelados se desarrollaban en entornos urbanos sin afección directa a zonas de monte.