La presidenta de la Junta de Extremadura, María Guardiola, ha celebrado este miércoles en Bruselas el apoyo de la Comisión de Peticiones del Parlamento Europeo a la continuidad de la Central Nuclear de Almaraz.
La comisión europea ha aprobado el informe elaborado tras la visita realizada en febrero por una delegación de eurodiputados encabezada por el parlamentario polaco Bogdan Rzońca, cuyo objetivo fue analizar las consecuencias económicas, sociales y energéticas que tendría el cierre de la planta nuclear para España y para la Unión Europea.
Guardiola ha destacado que el documento advierte de los riesgos económicos, demográficos y de seguridad energética que implicaría el cierre de Almaraz, defendiendo que la energía nuclear representa un suministro “fiable y limpio” que garantiza la soberanía energética del país.
El informe aprobado recomienda reconsiderar el cierre de la central para asegurar la estabilidad de la red eléctrica y reclama que las políticas de transición energética se basen en criterios técnicos, transparentes y equilibrados. Además, subraya la necesidad de proteger el empleo y evitar el impacto negativo que podría sufrir una región como Extremadura ante la desaparición de una infraestructura estratégica.
La presidenta extremeña insistió en que el desmantelamiento de Almaraz supondría un golpe para el empleo y el desarrollo rural, reiterando su postura de defensa de la continuidad de la planta nuclear.